Sandro tiene su tributo subterráneo

Claudia Quiroga y Sandra Posadino hace cinco años que actúan en el programa cultural “El subte vive”. Su nuevo “varieté” a bordo de los vagones de Metrovías es un homenaje musical y participativo al artista que más admiran.

El espectáculo dura veinte minutos, el tiempo justo que demora en unir el subte de la línea B las estaciones Alem y Lacroze, y al revés. “Empapadas de Sandro” se presenta todos los martes, a las 13 -en dos funciones- y cuenta con idea, actuación y dirección de Claudia Quiroga y Sandra Posadino, con la colaboración del actor Daniel Bazán Lazarte y el músico Ariel Mizrahi.
Claudia Quiroga dice que es el quinto año que forman parte del plan cultural “El subte vive”, que coordina Metrovías y auspicia la Secretaría de Cultura del gobierno porteño. “Somos seis grupos que trabajamos de esta manera -destaca la actriz- y el nuestro, “Las chicas de blanco”, es un dúo que monta espectáculos humorísticos, cuyo tema son las canciones y a través de ellas armamos un varieté como “Empapadas de Sandro”, en el que decidimos hacerle un homenaje.”
Formadas en la escuela del teatro Ift y en la Municipal de Arte Dramático, Claudia Quiroga y Sandra Posadino trabajan juntas desde el 96 y, además de sus shows en el subte (“Metroboda”, “Almakinesis”, “Qué sabrosón mi negro” y “Bocas de trueno”), acaban de terminar un espectáculo en la sala Colette del Paseo La Plaza (“Humor, sexo y miusijol”), y el dúo cómico también se presentó en el Festival de Pallasses, Forum de la Comicitat, de Andorra, España, además de haber recibido varios premios nacionales.

FANS A LA ARGENTINA

-¿Cuál fue el inicio de “Empapadas de Sandro”?
Quiroga: -La idea surgió a partir de la necesidad de perfilar cómo es un fan argentino y descubrir qué admirás de una persona para que se convierta en tu ídolo. Con Maradona no nos sentíamos representadas y el elegido fue Sandro. El espectáculo se iba a llamar “Tributo” y la idea era hacerle un homenaje, porque el trabajo parte del respeto hacia la figura de Sandro. A medida que descubrimos su historia, su carrera artística y lo que genera en sus fans, nos fuimos haciendo más fanáticas.
-¿Entrevistaron a algunos fans?
Posadino: -Sí, a los que integran los clubes oficiales de fans y el mismo Sandro los autoriza y les provee materiales. Luego investigamos su discografía y filmografía, vimos todas las películas e hicimos una selección de algunos temas clásicos.
Quiroga: -La idea es que sea bien popular, que la gente que comparte el espectáculo estando en el vagón conozca sus temas y pueda acompañarnos si quiere cantando con nosotras, e incluso hasta bailarlo si alguno se prende en el juego. Aunque queda claro que no somos “pesadas”, observamos a la gente y el que quiere participar del varieté lo hace.
-¿Qué temas van a incluir?
Quiroga: -Cantamos”a capella”; con Daniel Bazán Lazarte y el músico Ariel Mizrahi preparamos un repertoro que incluye “Tengo”, “Rosa, Rosa”, “Porque yo te amo”, “Trigal” y “Guitarras al viento”, entre otros.

UN ASTRO INSUSTITUIBLE

-¿Quién hace el papel de Sandro?
Quiroga: -Ninguno. Sandra, Daniel y yo hacemos de tres fans de un club que se llama “Empapadas de Sandro” y Ariel nos acompaña con su guitarra. Estos personajes se conocen de los recitales y los une la pasión que sienten por el cantante. Daniel, cuyo personaje es Beto, un fotógrafo, nos va a estar esperando a mitad del recorrido del subte, en la estación Carlos Gardel, lugar en el que supuestamente quedamos en encontrarnos con Sandro, el que finalmente no llega a la cita porque “no pudo” debido a otros compromisos.
Posadino: -Es muy divertido porque previamente el vagón en el que actuamos va a estar decorado con una bandera del club de fans, banderines y tapas de discos, y cuando lleguemos a Carlos Gardel cada pasajero y nosotras vamos a tener una rosa en la mano y listos para la foto con Sandro.
-¿De qué manera invitan a participar a los pasajeros?
Quiroga: -Al principio nos mezclamos entre la gente y luego empezamos a cantar algunas canciones y los vamos invitando a interactuar con nosotros. La intención es que el show se nutra de la espontaneidad del pasajero, de sus recuerdos, de las canciones que recuerdan y que luego cantamos juntos, además de invitarlos a formar parte del club de fans “Empapadas de Sandro”.
-¿Cómo reciben la frustrada visita de Sandro?
Quiroga: -Muy bien porque decimos: qué bueno, si ese martes no pudo venir, seguro lo hará el siguiente. Nuestro fotógrafo Beto trata de consolarnos a nosotras y al público y él mismo empieza a cantar algunos temas de Sandro. No hace una imitación, porque no queremos ofender su imagen, es un homenaje. Cuando entrevistamos a sus admiradores descubrimos que existe un sentimiento íntimo y profundo hacia la persona del artista, por eso es imposible hacer una parodia de su persona. La gente lo define como ídolo, fuego, pasión y algunos hasta declararon que se habían enamorado o conocido en un recital de Sandro.
“Lo concreto es que la experiencia de trabajo con la gente en el subte ha sido muy enriquecedora para nosotras y lo “peor” es que ahora nos convertimos en verdaderas fanáticas de Sandro”, dice Sandra Posadino cerrando la charla.

2002-08-19 · Juan Carlos Fontana · DIARIO LA PRENSA