Opiniones de una payasa

(Resumen)
El Festival Internacional de Payasas en Andorra, lo organizaron en un tiempo récord, con el apoyo económico del Comú de Andorra la Vella. Tortell Poltrona, Pepa Plana y Michel Cerdà le echaron todas las narices que hicieron falta al asunto y pusieron en marcha el primero de los primeros, el Festival Internacional de Payasas nº cero que decían. Calculaban que acudiríamos unas 30 mujeres, porque como no hay payasas… A un mes del evento, tuvieron que cerrar el grifo. Nos habíamos inscrito alrededor de 70 y desbordadas todas las previsiones llegamos a juntarnos más de 100 y no estábamos, parece, todas las que somos. Una payasa de Andalucía decía que el sur también existe, que muchas se habían enterado tarde de la convocatoria y que el viaje era largo y caro y que no todas habían podido permitírselo (…)
Las había que “hacían la calle” y las que se hacían los hospitales. Las que iban con Payasos sin Fronteras a campos de gente refugiada. Algunas trabajaban en sala. Otras hacían animaciones. Estaban las que bailaban con la nariz. Las que contaban cuentos desde el código clownesco. Las que cantaban. Las que hacían música. Las clownclusionistas que improvisábamos después de una conferencia o de una mesa redonda. Las que actuaban solas y las que lo hacían en pareja, en tríos, con mujeres, con hombres, con un perro… Estaban las mimo clown, que aunque ustedes lo duden, existen algunas payasas que no dicen ni una palabra; estaban las augustas de todos los grados de inocencia; las “inútiles” parciales y totales según sus problemas de incompetencia fueran con el mundo en general, con las relaciones afectivas en particular, con el espacio, con los objetos y/o con el propio cuerpo. Estaban las payasas rebeldes, las insumisas, las excéntricas, las tiernas, las absurdas, las irreverentes, las brutas, las gamberras, las poéticas, las que eran más bufonas, las que eran más de la Commedia dell´Arte, las que se les escapaba el cabaret por la piel, las que se definían como actrices tragicómicas, las actrices que habían hecho algún espectáculo de clown y se les había quedado la nariz atravesada en el corazón y ya no sabían quienes o qué cosa eran…
(…)Estaban las consagradas: mujeres que habían ido abriendo camino como Nola Rae, Emma la clown, Angela de Castro, Laura Herts, Marianne Sergent, entre otras. Estabábamos gente que tenemos ya un nombre que suena en el gremio, con años de nariz, pero que aún hemos de pelearnos nuestro espacio en un circuito oficial. Constituímos la gran paradoja de ser al mismo tiempo populares y desconocidas. En este bloque habría que destacar a las talentosísimas Rachel Ponsonby, Marceline Kahn, Merybelle, Sue Broadway, Hilary Tamsden y otras que aun siendo del país, no estábamos tan mal, más que nada por veteranía, como las deliciosas Cirquet Confetti; la inmensa Marta Carbayo; una ternura de gran talla con La mar salá; Carolina Dream, un sueño de mujer; Annarita Fiaschetti poniéndo su azúcar y vinagre en lo que allí se cocinaba; Lily Colombia una payasa con alma de país; Gloria Font, alias la chica de la libreta coordinando el trabajo de calle, Merche Ochoa, enseñando horizontes y también, entre otras, estábamos las de Oihulari Klown y Trokolo Teatro abriendo puertas en esto de la comicidad.(…)hicieron gala de su humor las vitales Muac, las ocurrentes Pituister, la traviesa Aitziber Bilbao, la lírica La Bleda, Pallapupas llevando la risa a los hospitales, la increíble Eva Adesrias, la auténtica Pepa Lavilla, las ingeniosas de Nas Teatre, las Chicas de Blanco, haciéndonos reír a ritmo de chacarera (…)

0000-00-00 · Virginia Imaz · ARTEZ