Cia. Las Chicas de Blanco

Somos una Compañía Teatral Independiente de la zona oeste del conurbano bonaerense de Argentina. Nuestro espíritu viajero nos lleva a producir espectáculos de pequeño formato, con fuerte anclaje en la dramaturgia e interpretación, abordando las temáticas que nos conmueven desde una perspectiva femenina, sensible e irónica que propone otra mirada sobre lo cotidiano. El humor está presente aún en nuestras producciones más dramáticas ya que consideramos que es un auténtico salva-vidas. Cuando comenzamos no fue la temática de género lo que nos convocó. En ese momento, nos unió la afinidad artística, estética y ética frente al trabajo y también un fuerte deseo de crear juntas teatralmente. Nos elegimos para formar el dúo, Sandra Posadino y Claudia Quiroga, y hemos trabajado con distintos hacedores teatrales, mujeres y varones, que nos acompañaron en este camino que ya llevamos trece años recorriendo y yendo por más. Y hace cinco años se nos unió nuestra asistente y actriz, Julieta Gutman. En la actualidad y paralelamente a la compañía, estamos impulsando el colectivo Mujeres de Artes Tomar, ahora sí con plena conciencia de género. Estas temáticas fueron el resultado de un devenir natural de búsqueda artística. Siempre sostuvimos temas relacionados a lo que nos conmovía, deseos y humores que tenían como protagonista a nuestros propios procesos internos o después de involucrarnos como individuos en problemáticas, sucesos, eventos y manifestaciones sociales en las que nos sentíamos convocadas a la acción. El arte siempre es político, por acción u omisión y además, es una poderosa herramienta de reflexión y transformación social. Las sociedades sensibles al hecho artístico también se conmueven frente a la desigualdad y frente a otras injusticias. En este, como en casi todos los ámbitos, ser mujeres implica un poco más de esfuerzo tanto para la oportunidad como para el reconocimiento. Pero también es la posibilidad de proponer una mirada femenina sobre distintas temáticas. De sacudir lo establecido, de provocar con lo que hacemos en tanto creadoras, de generar acercamientos con un criterio inclusivo y de entretejernos, acompañarnos y valorarnos en esta tarea.

EL HUMOR COMO LEMA. Siempre, pero siempre, algo se puede digerir mejor con HUMOR. Nosotras hemos adoptado una frase, hace muchos años, que nos acompaña aún: EL HUMOR ES UN AUTÉNTICO SALVA VIDAS; en tanto es la voz que con ironía o desparpajo se anima a decir lo que otros silencian, o bien es la cuerda que nos sacude de nuestras propias frustraciones. Por lo tanto, llegar a través del humor al público, resultó un salvataje necesario, un ámbito espontáneo de expresión que se complementa siempre con la mirada y “rebote” del espectador, como cómplice e interlocutor del juego.

El primer espectáculo de la Compañía fue y es Las Chicas de Blanco. Humor, sexo y Miusijol, con el que hicimos muchísimas temporadas en el país y viajamos a distintos Encuentros y Festivales en el país y en el exterior y el más entrañable ejemplo de este lema.

LA EDAD DE LA CIRUELA. En la dramaturgia intervenida que hicimos, incluimos otros textos de Arístides Vargas tomados de La muchacha de los libros usados, El deseo más canalla y Jardín de pulpos y tomamos la decisión de seleccionar solo los vínculos de hermanas como línea de acción. Esta libertad de adaptar el texto proviene de la misma advertencia que el dramaturgo hace a esta obra y sentimos su permiso para jugar con sus palabras. Incluso, en un intercambio de mails durante el proceso, él nos propuso que nos divirtamos, confiando en lo que iba apareciendo como necesidad. Rescatando la idea de juego llevada adelante en la puesta y que es fundamental en la obra de Arístides, la intercalación que hacemos de otras obras de él, permitiría pensar que en todas está presente esta poética utilizada para hablar de cuestiones tan filosóficas y vitales como el tiempo y la muerte, el exilio y los afectos, qué nos une y qué nos aleja de otro ser, otro lugar.

En noviembre 2011 desde nuestra compañía teatral Las Chicas de Blanco, impulsamos la creación de MUJERES DE ARTES TOMAR (MAT), un colectivo independiente de ideas, proyectos y acciones artísticas con el objetivo de visibilizar problemáticas de género a través de diversas propuestas de mujeres creadoras, que apoyaron y adhirieron aquí y en el exterior. La primera acción de MAT fue el 25 de noviembre, Día Internacional por la no violencia hacia las mujeres, interviniendo artísticamente en la marcha callejera y en el escenario montado en la plaza de Morón. La respuesta que tuvimos nos motivó a generar una nueva acción para el Día Internacional de la mujer, el 8 de marzo, incluyendo la otra fecha conmemorativa importantísima de marzo, el 24, Día Nacional por la memoria, la verdad y la justicia. Acordamos inmediatamente y nos pusimos a trabajar Las Chicas de Blanco más Mujeres de Artes Tomar con la gente del Auditorio Kraft CCNV y sus programas Late Cultura, No Matarás y Mujeres con Identidad, poniendo su infraestructura al servicio del Proyecto. Así surgió MARZO. MUJER Y MEMORIA. Un mes repleto de Arte y Conciencia, tal cual había sido nuestra hipótesis para la convocatoria.

Además de sorprendernos ante la afluencia e interés del público y el medio artístico, resultó un ámbito de interacción con muchas mujeres creadoras de diferentes áreas, con quienes pudimos comenzar a vislumbrar las simétricas dificultades a la hora de la producción formal y de su desarrollo e implementación en la estructura cultural, como también empoderarnos en la acción conjunta y compartiendo lo que hacemos.

2012-04-28 · Guillermo Heras · Latinoamericano